Un balance calórico equilibrado
Una dieta hipocalórica es la que proporciona menos energía de la que el cuerpo necesita, con la finalidad de que la energía que falte la proporcionen las propias reservas corporales, en particular las de grasas.
El cálculo del IMC hace referencia a la noción de peso saludable y se aplica a las personas que tienen características físicas cercanas a la media. Por ejemplo, si tienes una talla o morfología muy pequeña o si eres deportista con una masa muscular muy desarrollada obtendrás resultados que pueden ser equivocados.
Una vez que hayas alcanzado el peso deseado y que harás podido hacerte una idea de las cantidades que tienes que tomar, ya será tiempo de dejar la calculadora y empezar a confiar en ti y en tu juicio para una relación más serena con tu alimentación.
Siguen unos consejos básicos para una dieta rica y saludable todo el año, que combinada con una vida activa te permitirá olvidarte de las dietas y de muchas enfermedades causadas por malas elecciones al momento de alimentarse:
Encontrar un equilibrio entre lo que se come y las calorías que se queman es la clave para no engordar. El ejercicio continuado aumenta el metabolismo y obliga el cuerpo a gastar más calorías. Con un esfuerzo suave que se mantiene durante un intervalo largo de tiempo, son las reservas de grasa del organismo que proporcionan la energía necesaria y al poco rato se activa el metabolismo y se empieza a quemar grasa.
¿Te falta tiempo o motivación? ¿Que te parece si quemaras calorías sin apenas darte cuenta?
Estas son las raciones medias diarias para una dieta ligera y equilibrada siempre que se tiene en cuenta la talla, peso y nivel de actividad de cada uno.
De 4 a 6 raciones de farináceos: Una ración puede ser 40-60g de pan*, 60-80g de pasta*, 60-80g de legumbres, 40-60g de arroz*, 30-40g de cereales de desayuno*, 100-120g de patatas, etc.
Independientemente de que cada individuo tiene sus propias necesidades energéticas, están son el resultado de una suma de componentes fundamentales: el metabolismo basal, las actividades y la termogénesis.
- El metabolismo basal se puede medir a partir de informaciones sencillas: sexo, talla y peso.
- El nivel de actividades físicas que tienes nos permitirá definir la cantidad de calorías que necesitas a diario.
La causa más frecuente de los cambios de peso viene del desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético.
Así, de forma esquemática se puede ganar peso en las siguientes situaciones:
El desequilibrio "positivo" del balance energético se produce cuando la energía que se incorpora en forma de macro-nutrientes (compuestos de los alimentos) supera las necesidades del individuo.
Cuando la ingesta energética es mayor que el gasto energético, el exceso no se elimina sino que se almacena en el tejido adiposo en forma de grasa. Este proceso sostenido a lo largo del tiempo desemboca en el sobrepeso y en la obesidad.

