Dejar el tabaco sin engordar
¡Enhorabuena! como lo ha hecho mucha gente estos meses, tú también has decidido que ya es tiempo de dejar este mal hábito. El miedo a engordar siempre ha sido relacionado a dejar el tabaco, sin embargo hay que saber que sólo ocurre en la mitad de los casos y que si haces lo necesario seguro que no te pasara a ti.
Cuando se fuma el peso esta cómo 2 o 3 kilos debajo del "peso real" de la persona. Esto se explica primero porque la nicotina corta el apetito, pero sobre todo porque se gasta energía (calorías) fumando. Para no engordar hay que aumentar ligeramente su actividad física los 3 primeros meses hasta que se ajuste de forma natural el metabolismo.
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Para las que no hacían nada: Andar, subir por las escaleras, dejar el coche para los pequeños recados, coger la bici...
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Para las que ya lo hacían: una hora al gimnasio 2 o 3 veces a la semana...
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Para las que ya lo hacían caminar media hora al día, asistir a 3 clases de aeróbic 3 o 4 veces por semana o nadar durante 1 hora 3 veces a la semana tendrían que ser suficiente para mantener su peso.
Al dejar el tabaco, para no comer más que de costumbre, se tiene que modificar la manera de alimentarse. No hay que suprimir alimentos o ponerse a dieta: fraccionar las comidas es la clave, así que beber mucha agua e infusiones a lo largo del día. El principio es tener algo de comer cada 2 horas y algo de beber siempre a mano.
Ejemplo de menú para los primeros días (se adapta el horario al ritmo de vida de cada uno):
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08' Té o café y yogurt, queso o leche con pan o cereales integrales
10' Una pieza de fruta o un sumo natural de naranja
12' Un bocadillo pequeño de jamón o pavo
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14' Al medio día: Ensalada de primero y segundo libre
16' Yogurt o fruta
18' Unos frutos secos o un poco de chocolate negro 
20' Galletas saladas o palitos integrales
22' Para la cena: Sopa y segundo libre
24' Yogurt o fruta ![]()


