Los tipos de cocción más saludables
Hervir, saltear, estofar, freír, etc., existen diferentes tipos de cocción que pueden resultar más o menos sanos depende de la cantidad de grasa que se añade.
La papillote. Esta técnica culinaria francesa limita el aporte en calorías al mismo tiempo que preserva las vitaminas y minerales. El pescado o la pechuga de pollo salen perfectos así hechos.
El grill. Es ideal para la carne como la ternera o los pescados pequeños como la sardina. Las brochetas de carne de aves marinada son también muy apreciadas. No se tiene que añadir grasa y resulta muy rico con una ensaladita y un vinito fresco en verano.
El wok. El wok es una especie de sartén redonda y profunda originaria de China que se ha puesto de moda en todo el mundo. Consiste en saltear a fuego fuerte los alimentos que así hechos conservan el sabor y el color de origen.
El vapor. Los alimentos quedan crujientes y los minerales son preservados con este tipo de cocción. Es ideal para cocinar todas las verduras (calabacines, zanahorias, berenjenas...). Solo se tiene que añadir hierbas o especies para resaltar el sabor de tu comida.
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Para limitar su consumo en grasa, olvidarse de lo frito que sean pescados, calamares, empanadas, croquetas o patatas como cualquier producto salido de la churrería.
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Por los mismos motivos se tendría que limitar el consumo de carnes grasas (cordero, salchichas, embutidos, butifarras...) que llevan ya tanta grasa que ningún modo de cocción será lo suficiente saludable para contrabalancearlo.

