Niños, establecer hábitos alimentarios correctos
Los hábitos alimentarios que se aprenden durante la infancia se convertirán en prácticas diarias a lo largo de toda la vida. Estas son algunas sugerencias para conseguir que tu hijo desarrolla unos hábitos alimentarios adecuados:
Las actitudes de los familiares hacia los alimentos influirán de forma notable en la actitud del niño hacia éstos. Por ello, hay que dar ejemplo. Deberían establecerse horarios regulares para las comidas y procurar que el niño desayune adecuadamente.
La velocidad de crecimiento y el desarrollo de la personalidad del niño afectan lo que el niño come, tanto cualitativa como cuantitativamente. Los alimentos que sean nuevos para el niño deberán ofrecerse al principio de las comidas y deberán presentar de una forma agradable. Las porciones a ingerir deben estar de acorde con el nivel de desarrollo del niño.
La realización de actividades que compiten con la hora de las comidas puede llegar a influir sobre la ingesta de nutrientes y alimentos. Estas situaciones deben evitarse. Los comportamientos negativos respecto a la alimentación se deberán ignorar, los positivos animar. Los alimentos preferidos no se utilizarán como recompensa. Si el niño decide por propia iniciativa no comer a la hora de la comida se deberá esperar a la siguiente ingesta regulada.
En todos los casos, hay que tener muy presente que el apetito de un niño puede llegar a variar de forma importante de un día para otro o incluso de una comida a otra y que el acto de comer debe ser un hecho placentero.

