Pautas básicas de una dieta hipocalórica
Si quieres adelgazar, deberías seguir estas pautas muy concretas para que desaparecerán los kilos de más con la garantía de no volver a convertirse en un problema:
- Un tratamiento adelgazante debe ser supervisado por un especialista para evitar las malas elecciones en los alimentos escogidos y en la concepción de los menús. Además, te sentirás más implicada en el proceso si sabes que hay alguien a tu lado para seguir tus progresos y valorizar tu esfuerzo.
- Unas de las metas principales en un tratamiento para adelgazar debería ser mantener el peso obtenido por un largo periodo de tiempo. Olvídate de las dietas milagrosas de perdida de peso rápida tan famosas por su efecto yoyo de recuperación rápida este peso perdido.
- El adelgazamiento debe ser un proceso lento. El motivo es que tienes que permitir a tu organismo que se reorganice metabolitamente y así obtener un efecto durable. Si infliges a tu organismo restricciones demasiado importantes, acabará poniendose rebelde y encontraras dificultades para mantener tu nivel de peso.
- La dieta no debe ser excesivamente hipocalórica y nunca proporcionara menos de 1 200 kcal. 1200 kcal al día es el aporte energético mínimo necesario para se pueda garantizar la ingesta de las cantidades necesarias en vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita para funcionar correctamente
- La dieta debe ser variada, contener todos los elementos, es decir, hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Esto se consigue con una elección variada de los alimentos dentro de todos los grupos de alimentos. Es importante que tu dieta te permita adquirir buenos hábitos alimenticios.
- Es imprescindible la presencia de carbohidratos complejos en un mínimo de un 50% del total de tu ingesta calórico diaria. La falta o deficiencia de pan, pasta, arroz, cereales, etc, causan un período corto de mantenimiento del peso perdido y una rápida recuperación de éste. Nunca sigues una dieta que prohíbe por completo el consumo de hidratos de carbono.
- Una dieta bien pensada tiene que mantener dentro de lo posible tus hábitos alimentarios. Hay que evitar las dietas extrañas, muy lejanas de tus costumbres nutricionales. Lo recomendable es seguir unas pautas alimenticias alterando lo menos posible tu patrón familiar y/o personal.

- La práctica de una actividad física siempre es positiva como complemento en un régimen de adelgazamiento. Tendrás que programarte algunas tareas físicas según tus gustos y estilo de vida porque además de aumentar tu gasto energético, el ejercicio te ayudara en tranquilizarte y sentirte a gusto contigo mismo.
- Adelgazar es eliminar grasa, no agua o músculos. Perder peso puede darte una indicación de cómo lo estas haciendo, sin embargo nunca el numero tiene que ser el objetivo en si-mismo. La dieta hipocalórica aporta menos calorías al organismo que necesita, lo que provoca la movilización de las reservas energéticas, es decir que vas a quemar la grasa almacenada para compensar este déficit energético.

